ESCRITORES



O VISIONÁRIO: POEMAS





Autor: Murilo Mendes
Título: O vision?rio
Idiomas: port, esp
Tradutor: Carlos German Belli(esp)
Data: 29/12/2004

O VISIONÁRIO: POEMAS


Murilo Mendes


Choro do poeta atual

Deram-me um corpo, só um!
Para suportar calado
Tantas almas desunidas
Que esbarram umas nas outras,
De tantas idades diversas;
Um nasceu muito antes
De eu aparecer no mundo,
Outra nasceu com este corpo,
Outra está nascendo agora,
Há outras, nem sei direito,
São minhas filhas naturais,
Deliram dentro de mim,
Querem mudar de lugar,
Cada uma quer uma coisa,
Nunca mais tenho sossego.
Ó Deus, se existis, juntai
Minhas almas desencontradas.


Pré-história

Mamãe vestida de rendas
Tocava piano no caos.
Uma noite abriu as asas
Cansada de tanto som,
Equilibrou-se no azul,
De tonta não mais olhou
Para mim, para ninguém!
Cai no álbum de retratos.

O filho do século

Nunca mais andarei de bicicleta
Nem conversarei no portão
Com meninas de cabelos cacheados
Adeus valsa “Danúbio Azul”
Adeus tardes preguiçosas
Adeus cheiros do mundo sambas
Adeus amor puro
Atirei ao fogo a medalhinha da Virgem
Não tenho forças para gritar um grande grito
Cairei no chão do século vinte
Me esperam lá fora
As multidões famintas justiceiras
Sujeitos com gases venenosos
É a hora das barricadas
É a hora do fuzilamento, da raiva suprema
Os vivos pedem vingança
Os mortos minerais vegetais pedem vingança
É a hora do protesto geral
É a hora dos vôos destruidores
É a hora das barricadas dos fuzilamentos
Fomes desejos ânsias sonhos perdidos
Misérias de todos os países uni-vos
Os anjos aviões fogem a galope
Carregando o cálice da esperança
Tempo espaço estáveis porque me abandonastes.

__________________________

Fonte: MENDES, Murilo. O visionário: poemas. São Paulo: R. Kempf, 1986. p. 34, 37, 98.

29 POEMAS


Murilo Mendes


Lamentación del poeta actual

¡Me han dado un cuerpo, sólo uno!
Para soportar callado
Tantas almas desunidas
Que chocan unas con otras,
De cuán diversas edades;
Una nació mucho antes
Que yo aparezca en el mundo,
Otra nació con mi cuerpo,
Otra está naciendo ahora,
Hay otras, ni lo sé bien,
Son mis hijas naturales,
Deliran dentro de mí,
Quieren mudar de lugar,
Cada una quiere una cosa,
Nunca más tengo sosiego.
Oh Dios, si existes, juntad
Mis almas que no se encuentran.

Prehistoria

Mamá vestida de encajes
Tocaba piano en el caos.
Una noche abrió las alas
Cansada de tantos sones,
Se equilibró en el azul,
Embobada no más mira
Ni a mí ni a nadie, y cae
En el álbum de retratos.

 

El hijo del siglo

Nunca más andaré en bicicleta
Ni conversaré en el portón
Con niñas de cabellos rizados
Adiós vals Danubio Azul
Adiós tardes perezosas
Adiós aromas del mundo sambas
Adiós puro amor
Arrojé al fuego la medallita de la Virgen
No tengo fuerzas para proferir un gran grito
Caeré en el suelo del siglo veinte
Me aguardan allá afuera
Las multitudes hambrientas justicieras
Sujetos con gases venenosos
Es la hora de las barricadas
Es la hora del fusilamiento, de la rabia mayor
Los vivientes piden venganza
Los muertos minerales vegetales piden venganza
Es la hora de la protesta general
Es la hora de los vuelos destructores
Es la hora de las barricadas, de los fusilamientos
Hambres deseos ansias sueños perdidos
Miserias de todos los países uníos
Fugan a galope los ángeles-aviones
Cargando el cáliz de la esperanza
Tiempo espacio firmes por qué me abandonasteis.
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Fonte: MENDES, Murilo. 29 poemas. Introducción de José Guilherme Merquior. Traducción de Carlos German Belli. Lima: Centro de Estudios Brasileños, 1978. p. 33, 35, 39.



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